Las salvajes

Escrito por elsouldelperezoso 03-04-2012 en General. Comentarios (0)


Fuente: Época del caucho: imágenes del horror

 


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Las mujeres anteriores eran muchachas jóvenes y con trajes. Tapaban su humanidad. Dóciles. Retratadas en mansedumbre en el redil del hogar, es decir, en las tareas clásicas de la mujer [¿los costes invisibles del trabajo del hogar?]. En otras, emperifolladas como si fueran a un evento en el incendiado teatro Alambra, con glamour, en la plaza Mayor de Isla Grande. Entre murmullos se escuchaba, ¿Qué hace esa india por aquí? La mona por más que se vista de seda, mona se queda, lanzó el dardo la mujer del prefecto, ella la miró e ignoró ¿Escucharían canciones de Caruso?, ¿De Bach? Era música de la civilización, pronunció con cierto aire de superioridad el Capitán del viejo astillero. Pero esta vez el fotógrafo no se le ocurrió otra cosa que retratar a la mujer en estado naturaleza, a la salvaje. Desnuda. Sus senos son del color del zapote. Muchas de vientres mullidos y miradas de resignación, algunas miran al suelo y es pleno día ¿los hombres salieron a mirarlas antes del clic?, ¿las avergonzaron? Con cara de niñas o menores de veinte años. Sus cuerpos están untados de huito. Con dolor miraba y exclamó, hay muchas crías desprotegidas. Algunas cubrían sus pechos con llanchama. ¿Le explotó la libido al fotógrafo? ¿Estas mujeres eran –para los caucheros y el fotógrafo- diferentes de las otras?, ¿la falsa dicotomía naturaleza/civilización? Acaso no era más salvaje el fotógrafo al retratar seres indefensos. Carraspeó, respiró, no pudo contenerse y le saltó una lágrima.